Una consigna pide «compara las dos opiniones y justifica cuál se apoya mejor en el texto». Un estudiante copia ambas opiniones y termina. Ha localizado información, pero todavía no ha comparado ni justificado. En 1.º de ESO, una parte del estudio consiste en reconocer qué acción solicita el verbo de la pregunta y construir una respuesta que deje visible esa acción.
Desmontar una consigna sin perderla
Marca el verbo principal, el material que hay que usar y el producto esperado. En el ejemplo: comparar, dos opiniones y una justificación basada en el texto. Después pregunta qué semejanza o diferencia importa. Una respuesta útil podría decir: «Las dos opiniones defienden el uso del patio, pero la segunda aporta el dato de que el espacio permanece vacío a mediodía; por eso su propuesta está mejor apoyada». El dato es inventado para practicar; con un texto real habría que citar la evidencia concreta.
El currículo estatal de ESO desarrolla comprensión, interpretación y producción de textos. La secuencia por cursos se concreta en la comunidad y el centro. Por eso un verbo como «analiza» no tiene una respuesta única para toda España; importa observar los ejemplos y criterios del docente.
Buscar una relación, no copiar dos fragmentos.
Leer ambas y volver al texto.
Usar una prueba y explicar su valor.
Planear dos frases antes de escribir ocho
Pide al alumno que exprese oralmente su idea en dos frases: «Se parecen en…; se diferencian en…». Luego añade la prueba textual. Una respuesta larga sin plan suele repetir el enunciado, incorporar datos irrelevantes y dejar la conclusión al final. Un mini esquema ayuda a ordenar, pero no debe convertirse en una plantilla que se rellena mecánicamente.
La EEF recomienda enseñar estrategias de comprensión y escritura de forma explícita. Un adulto puede modelar una consigna y después retirar ayuda: primero señala el verbo, luego pide al estudiante que lo haga solo. Si no sabe qué significa «contrasta», explica que busca semejanzas y diferencias relevantes; no lo castigues por no adivinar una jerga escolar.
Revisar con la pregunta delante
Al terminar, vuelve a leer la consigna y subraya en la respuesta la parte que compara y la que justifica. Si no se puede localizar una de ellas, falta trabajo. Después revisa cohesión y forma: ¿los pronombres tienen referente claro?, ¿hay conectores que no cambian el sentido?, ¿la puntuación permite seguir la idea? Esta segunda revisión no sustituye la primera.
Prueba la estrategia en Historia o Ciencias: «explica dos causas», «interpreta un gráfico», «evalúa una fuente». El verbo cambia la acción; la costumbre de nombrarlo y comprobarlo se transfiere. Si las dificultades se repiten en varias materias, comparte ejemplos concretos con el tutor para averiguar qué apoyo se usa en clase.
Cuadernos relacionados
Las muestras de Lengua y Comprensión lectora de 1.º de ESO enlazadas abajo permiten elegir preguntas de distinta exigencia. Busca una de localización y otra de inferencia o comparación. Resolver ambas del mismo modo mostraría que el estudiante no está leyendo el verbo de la consigna.
Preguntas frecuentes
¿Conviene subrayar todos los verbos?
Solo los que indican acciones que habrá que demostrar en la respuesta. Si hay dos, comprueba que ambas aparecen.
¿Cuánta extensión necesita?
La suficiente para cumplir la tarea con evidencia y claridad. Mira la rúbrica del centro antes de imponer un número de líneas.

